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De la acción y del verbo. Poema de Francisco Caro.

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Pensad la poesía como el ansia perfecta de un instante, como si un absoluto -proponía Boccaccio de Certaldo- pensad después hacedor al poeta, pensadlo como el hombre que contempla, fugaz, aquel momento, que procura fijarlo y su palabra dilucida o traiciona pensaos en poema como fruto imperfecto, mortal, matriz en esperanza entendedlos así: trinidad y conflicto permanente y acción, hacedlo verbo esperad tiempo y modo, conjugadlo.

Poema 51. Poema de Clara Janés

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Imagen de la Red POEMA 51 Miré las aguas y vi su gesto grácil y vi en mis ojos su mirada y ardió el río con el dardo de amor, y discurría mi cuerpo con el suyo entre las llamas del agua.

Residua. Poema de Ida Vitale

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Imagen de la Red Corta la vida o larga, todo lo que vivimos se reduce a un gris residuo en la memoria.

Marathón. Poema de Manuel Quiroga Clérigo

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Imagen de la Red     “Es el tiempo sin  fin.  Es la mañana eterna. Es el bosque  sin límites”  (Juan Mollá) Hoy desando el pasillo/a mil metros por hora, eso sí, equipado/de mascarilla y guantes, bien atento a las normas/de la vigente alarma. Primero ando despacio/hasta la librería donde se encuentran gruesos/volúmenes de antaño, es decir, diccionarios,/la Divina Comedia,

La desintegración de la rosa. Poema de Miguel Veyrat.

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Imagen de la Red I Fue primero tierna y rosa apretado botón contra mi alma donde oculto el escorpión se agazapaba. Se abrió después al sol de otoño y sus órganos al viento y sus pétalos estaban abiertos como manos. Fue luego secando su vientre breve fecundado, y mustia la tersura pudo separarse de su tallo y otra rosa brotó en la carne y yace rosa seca verde y rosa vieja enjuta y deshojada. II Pergamino de su carne descarnada ilumina a veces el tubo de ensayo literario. Sola, rota y sola en alacrán desintegrada. III ...venas que han gloriosamente ardido...

Antigua tierra. Poema de Manuel Rico Rego.

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Imagen de la Red En la región perdida que llamamos infancia, en ese territorio que viejas lluvias hunden en vagos claroscuros, dicen que desde siempre nos aguarda, con ropa de domingo, una diosa cruel a quien llamamos dicha o felicidad, qué importa el nombre.

Qué tristes son las ciudades sin ti. Poema de Matías Escalera Cordero

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Imagen de la Red Qué tristes son las ciudades sin ti Miles de cuerpos desplazándose sin alma Que no recuerdan que un día la tuvimos (quizás) Palabras (santas) como los cuerpos amontonados