Mediterráneo. Poema de José Ramón Ayllón Guerrero.
(Imagen del autor) No existe mar que sea a la medida de los cuerpos que nadan, fundidos con las olas; de los ojos esclavos, anclados en la arena, dibujando a lo lejos horizontes difusos; de los dedos curiosos que perfilan a oscuras la epidermis abúlica de alguna caracola, petrificando el sueño de una noche imborrable. Las gaviotas persiguen el cielo de los barcos como si fueran tronos donde anidar el aire y las algas acunan un vendaval de peces que, ajenos al mordisco de la pólvora, al putrefacto olor de los cadáveres y al castigo del fuego, esperan como tú la inexistente tierra prometida. (Del libro Las recurrentes bridas del olvido...