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Delirio solar. Poema de Teresa Sánchez Ruíz

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  Es sol cuando en el párpado se endurece una lágrima y queda lacrada como ornamento de lámpara de cristal. Si logras enmudecer al pasado y empujas el tiempo hacia otra frontera donde el presente late sin taponar los sueños, es sol. Sol es pasarse al otro lado de una fotografía en sepia desplegando el mapa de la memoria ante la mirada que la habitó. En ti hay un sol, silo iluminado en tu vientre, ánfora de bendiciones, de impalpables sangres en la bóveda de la vida. Delirio solar(c)Teresa Sánchez

Soneto de un gerundio honesto. Poema de Ángela Nieto Jiménez.

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   (Imagen de la autora) Yo nunca te he querido ni te quiero, soy mucho más intenso, amigo mío. Decirte que te amé, suena tan frío; jurar que te amaré, tan traicionero... Mi amor no es el de ayer ni el venidero, del áspero presente desconfío. No habito en la ribera ni en el río; mi amor es la corriente, compañero. Los versos en mi piel son puro viento: camino, paso, corro, vuelo, ando. Yo sólo sé quererte en movimiento, no sigas preguntándome hasta cuándo. Ni te amo ni te amé, ¡cuánto lo siento!, tampoco te amaré. Te estoy amando. Soneto de un gerundio honesto(c)Ángela Nieto Jiménez.

No existe tal lugar. Poema de Ricardo Fernández Moyano.

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                                                                                               (Imagen del autor) Dedicaste tu vida a la búsqueda de esa atávica isla, quimera de nuestros ancestros. Recorriste valles inmensos, caminos, piélagos abisales, que te llevaron de la tribulación a un profundo desánimo. No encontrarás vestigio alguno que conduzca tus pasos a sus palacios y jardines. No existe tal lugar, sólo en tu atalaya interior podrás hallar La Atlántida. No existe tal lugar(c)Ricardo Fernández Moyano

Vanitas vanitatis. Poema de Juana Rodríguez.

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(Imagen de la autora) En el Olimpo se puede nacer feo. Huérfano de padre y madre, bastardo. Empujado en la caída, lisiado. Forjamos a fuego esta vida que esculpe calladamente la muerte. En tanto fraguamos los pertrechos para otros. Mezclamos el bronce con arsénico para que el resultado final sea más tóxico. Somos crueles, cual ogro de diente puntiagudo. Semilla derramada que fecunda sin placer el vientre que la acoge. Enfermos de legada maldad. Ansiamos todo lo que no podemos tener. Igual que artesanos moldeamos la espalda que terminará cayendo sobre la cabeza de los que alguna vez nos creímos dioses. Ignoramos que nos matará otra herida, la del yunque clavado en la envidia. Arrepentida, miro a Hefesto y me apiado de su destierro. (Del libro " El tigre en mi palabra", 2022)

Yihad climática. Poema de Anita Wonham.

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                                                                                          (Imagen de la autora)   " La Naturaleza está tan adaptada a nuestra  debilidad como a nuestra fuerza”      Henry David Thoreau/”Walden”     El girasol le pide al sol cinco minutos más, siete filamentos de sombra nueve gotas de polen once corolas teñidas de lluvia.   El salitre le pide al mar espuma virgen en las olas de la rompiente tres corales rubí cinco algas ya preñadas de oxígeno en la pleamar.   El asfalto le pide al árbol trece hojas de musgo quince hebras de laurel diecisiete fragancias de flores de galán de noche infinitas raíces de agua.   Girasol, salitre y asfalto empapan sus pedidos ...

El séptimo día. Poema de OlgaRT.

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  (Imagen de la autora) (Génesis 27.28: Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.) Se reconocerán en la dicha del sexto dia, en la belleza vibrante de mi mano. ¿Dónde mirará al descubrir a su igual entre las bestias y los árboles? ¡Qué gozo acaso inundará aquella soledad primigenia! Tendrán por fin una piel donde adorar la luz. Un mundo regalo les espera. Se alzarán los volcanes, se abrigarán los árboles, se ocultarán cuevas cristal, emergerán montañas arcoiris, se crearán lagos de medusas... Mientras ellos, tan ignorantes, tan extraordinariamente imperfectos, con todo el pánico por delante, con los sentidos alerta de las fieras, llenos de infinito y esperanza, se tocarán por primera vez. Sonrío satisfecho. El séptimo día(c)OlgaRT

Pensamos que no tendría consecuencias. Poema de Olvido Andújar.

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 (Imagen de la autora)   Pensamos que no tendría consecuencias, aquella falta de sol tan de repente, aquel olor a cuerno quemado y tanto frío, que daría igual la desaparición de los dinosaurios, que no nos reconoceríamos en sus fósiles, ni recordaríamos que un día fuimos reptiles vertebrados.   Creímos que no pasaría nada grave porque los dragones abandonaran los cuentos para sustituir a nuestros bisabuelos ovíparos, que su aleteo furioso no traería cataclismos.   No vimos la relación entre domesticar al lobo y llenar el caudal de los ríos con petróleo. Lo arreglamos todo mirando al cielo y buscando de reojo nuestro ombligo.   Pensamos que no tendría consecuencias, pero las garzas ya sobrevuelan ciudades grises que han cogido un extraño olor a ceniza y polvo. Dicen que cada vez nacen menos niños.   Tampoco se reconocerán mañana en nuestros fósiles.   (Del poemario Érase que se es, Lastura Ediciones, 2023) ...